Podemos cometer errores cuando empleamos el condón masculino o el preservativo femenino, errores que pueden ocasionar un embarazo o el contagio de una ITS.
Alergias: los preservativos de látex pueden generar reacción alérgica y hay otras personas alergias a su lubricante que tienen ciertos condones.
Almacenamiento: su efectividad puede verse comprometida por cómo se guardan, ya que la exposición al sol, luz o calor o el transcurso del tiempo pueden dañarlos. Es fundamental que se guarden en lugares frescos, oscuros y secos para preservar su integridad.
Aspecto: los daños visibles de su envoltorio, látex estirado, grietas, o lubricante con apariencia gomosa, indican que el producto ha superado su vida.
Tamaño: es relevante seleccionar el tamaño adecuado del condón para evitar que se rompa, se salga o se quede dentro de la vagina o ano durante su empleo.
Es fundamental, la educación sexual integral que incluya información clara sobre cómo y cuándo utilizar preservativos de manera efectiva, así como el acceso a estos de forma fácil y asequible para todas las personas.